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domingo, 19 de mayo de 2013

Reflexión folclore (modificada 2)


Este bloque me ha servido para darme cuenta de los cuentos folclóricos no son esos relatos bonitos, en mayor o menor medida, que nos contaban nuestros padres antes de dormir o nuestras profesoras en el colegio. En cuento folclórico encierra muchas más cosas.
Lo primero que me ha llamado la atención en este bloque es comprender que los cuentos folclóricos no tienen moraleja, es decir, que caperucita roja no sirve para enseñar a los niños que no debemos hablar con extraños. Al reducir estos cuentos a una enseñanza estamos perdiendo muchos matices y sutilezas que nos aportan los cuentos.
Otra de las cosas que me han chocado a sido el hecho de comprender que estos cuentos no van dirigidos a niños. Normalmente lo que la gente conoce son las versiones adaptadas para niños, cuando estos cuentos en realidad están más orientados a adolescentes sobretodo en las versiones no adaptadas.
A decir verdad estos cuentos son increíblemente versátiles, ya que dependiendo de cómo estén adaptados se les pueden contar a niños de unas edades o de otras. Cuando busquemos un buen libro de cuentos folclóricos (o bien los textos en internet) debemos fijarnos en quien es el traductor y el adaptador. también hay que examinar como y porque se ha hecho la adaptación. son criterios muy importantes a la hora de escoger un buen texto, ya que no todos están bien adaptados o traducidos. 
La otra opción es adaptar nosotros mismos el cuento. A la hora de adaptar un cuento es muy importante saber para que edad lo estamos dirigiendo. En algunos de los cuentos, en las versiones antiguas, hay elementos que debemos omitir o cambiar dependiendo del público, por ejemplo no sería recomendable hablar de una relación de incesto en un aula de infantil. Las adaptaciones se suelen hacer para que los niños puedan entender estos cuentos de tal manera que hay veces que hay que cambiar el tipo de lenguaje. 
Para hacer una buena adaptación primero hay que analizar el cuento para conocer su estructura, las pruebas que tiene que superar el protagonista, los ayudantes, los oponentes y los dones. Siempre que se mantenga esto sigue siendo una adaptación aunque cambiemos los personajes, los lugares, etc. 
La estructura de los cuentos folclóricos suele ser:
Núcleo familiar 1 > Salida del núcleo > Pruebas > Núcleo familiar 2.

Otra de las características de estos cuentos es que fomentan la imaginación, por eso es muy importante tener en cuenta que no deberíamos usar imágenes a la hora de contarlos. 
En la sociedad actual estos cuentos son una herramienta muy útil en el aula. Los niños de hoy en día viven en una sociedad en la que todo está representado a través de imágenes. Sin embargo estos cuentos nos dan una oportunidad de potenciar su imaginación. 

El folclore infantil en general es muy útil y divertido de usar dentro de las aulas. Nos hemos centrado más en este bloque en los cuentos folclóricos, sin embargo hay una gran cantidad de textos en verso. Cuando estuvimos viendo la teoría muchas de nosotras recordábamos canciones populares como "Una, dola", "Cinco lobitos", "Don Federico", etc. Son canciones que hemos aprendido de pequeñas y que nos aprendimos jugando en el patio del colegio. 
Estas canciones se pueden seguir usando con los niños, en especial en la primera etapa de infantil se usan mucho y son muy agradables para los niños. También se usan siendo más mayores para juegos con cuerda, juegos en corro, juegos de palmas, etc.  

En cuanto al teatro, en mi periodo de prácticas me pasó algo muy curioso. Uno de los días dejamos a los niños de cinco años que hiciesen una representación con el guiñol a los más pequeños. Lo que nos mostraron fue una función de títeres de cachiporra, con la abuela de Caperucita dando golpes al lobo por haber aparecido en su casa sin merienda. Parece curioso que los niños, sin ninguna indicación por parte de las profesoras, utilizarán el modelo de teatro folclórico. 

Como conclusión decir que me parece muy importante que el folclore en general siga formando parte de la escuela y los colegios, ya que a fin de cuentas es parte de la cultura que nos rodea y nos ayuda a fomentar la imaginación de los niños.

domingo, 12 de mayo de 2013

Toda clase de pieles


Había una vez, en un reino muy lejano, un rey y una reina que eran guapos, listos y que se querían profundamente. Aquello que más deseaban en el mundo era tener un hijo y a los pocos años de casarse nació una linda niña a la que llamaron Sabrina.
La pequeña princesa fue creciendo feliz en el palacio. Un año por su cumpleaños su madre le regaló una cadenita de oro con un colgante de una rosa.

- Esto que te regalo, Sabrina, es algo muy especial que lleva mucho tiempo en la familia, es nuestro símbolo. Cuídalo bien. Te traerá buena suerte.

Pasados unos años Sabrina se había convertido en la princesa más bella que se podía encontrar en muchas millas alrededor. Su padre había llegado a un acuerdo tiempo antes para que su hija se casara con un príncipe de un reino cercano ya que podía ser una buena oportunidad para forjar una alianza entre los reinos.
Un día le contó a su hija que debía casarse con aquel príncipe, pero Sabrina no quería casarse con un joven al que no conocía. Así que le dijo a su padre:

           - Antes de conocer a ese príncipe debo estar lista y poder demostrar que éste es un reino rico así que deberíamos conseguir los vestidos más preciosos que existan.

El rey estuvo de acuerdo con esto y se puso a buscar por todas partes los vestidos más impresionantes para poder regalárselos a su hija y encontró los tres vestidos más bonitos que se puedan imaginar. Uno era dorado como el sol, otro plateado como la luna y un tercero brillante como las estrellas.
Pero Sabrina seguía sin querer casarse con aquel príncipe y le dijo a su padre que también necesitaría algo con lo que abrigarse. Pero no podía ser cualquier abrigo porque debería se elegante y poder taparla por completo. ¡No podía ponerse un gorro con aquellos vestidos!
El padre mandó traer las pieles más finas que se pudiesen conseguir y ordenó coser el mejor de los abrigos. La capucha estaba hecha de color marrón, igual que las mangas, el cuerpo era negro y los puños y el borde de la capucha tenía pelos suaves casi blanco. Cuando la princesa se probó el abrigo el efecto era impresionante. La cubría por completo y nadie diría que aquella era Sabrina.
Como la princesa tenía ya las ropas necesarias para conocer al príncipe se organizó el viaje para ir a conocer al joven. Sabrina esperó a que paran a pasar la noche y empaquetó sus vestidos, su colgante, se puso el abrigo con el que se tapó entera y salió a escondidas de la posada donde estaban.
Se escondió en los bosques y caminó y caminó, día tras día. Hasta que un día en mitad del bosque unos hombre a caballo la pararon y al ver que estaba sola en medio del bosque la recogieron para llevarla al castillo de su señor.
Sabrina no quería que descubrieran quien era así que se dejó el abrigo puesto y no dejo que nadie viera su cara, ni su pelo, ninguna otra parte de su cuerpo. Cuando llegaron al castillo y la presentaron ante el príncipe para preguntar que deberían hacer, Sabrina pensó que aquel joven era el chico más guapo que había visto nunca. No solo eso sino que se dio cuenta de que también era bueno cuando mandó que le buscaran alguna cosa que hacer en el castillo, ya que no podía dejar que se quedara viviendo en el bosque.
Sabrina fue enviada a la cocina y poco a poco fue aprendiendo a hacer sus tareas, con muchos enfados de su jefe ya que nunca había aprendido a cocinar, cortar, pelar, etc. ¡Era una princesa y nunca había entrado en una cocina! Pero nadie pudo ver nunca como era ella ya que siempre llevaba puesto el abrigo, fuera verano, otoño, invierno o primavera.
Al cabo de un tiempo se organizó en el castillo tres días de bailes a los que irían todas las princesas de reinos cercanos para que el príncipe pudiera elegir entre ellas quien sería su mujer.
Sabrina pidió permiso al cocinero para poder subir a ver el baile, fingiendo que nunca había estado en uno. Cuando se lo dio subió corriendo a su cuarto, se quitó el abrigo se lavó un poco y se puso su vestido tan dorado como el sol. Fue al baile y causó tanta impresión que el príncipe no dejo de bailar con ella.
El segundo día Sabrina volvió a pedir permiso y esta vez se puso su vestido tan plateado como la luna. El príncipe estaba alucinado con ella y no quería dejarla marchar.
El tercer día Sabrina se puso su vestido brillante como las estrellas y fue al baile. El príncipe bailó con ella toda la noche y al acabar el baile le dijo que se quería casar con ella y que si sería tan amable de acompañarle a darles la noticia a sus padres, los reyes.
Sabrina encantada le dijo que sí y se fueron a hablar con los reyes. Al hacer la reverencia el colgante de la rosa quedó en el aire y la reina mirándolo fijamente dijo:

- Me alegro mucho de conocerte, PRINCESA Sabrina. Hacía mucho tiempo que esperábamos verte. Mandaré recado a tus padres para avisarles de que te hemos encontrado y que la boda que habíamos planeado hace tiempo va a ser dentro de unos días.

Hubo bailes, fiestas, recuentros y una boda. Finalmente fueron felices para siempre.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

El cuento está adaptado para niños de 3-4 años. Aunque puede resultar un poco corto, al estar orientado a narrarlo como cuentacuentos lo más probable es que se alargue una vez que empezamos a contarlo, depende de los niños y de la interactuación que se produzca se podrán alargar unas partes o otras.

Para hacer la adaptación de este cuento he mantenido la estructura inicial de núcleo1-huida-castillo-núcleo2, los dones que recibe la pequeña princesa (el colgante, los vestidos y el abrigo), la ayuda recibida en el castillo y la importancia del colgante en el final. 

He suprimido el hecho de que el rey quisiera casarse con su hija, ya que no creo que sea adecuado tratar temas como el incesto en las aulas de infantil. También he suprimido la muerte de la madre ya que los niños de estas edades ven como fundamental la figura materna. He mantenido el hecho de que ella se escapa de su casa y la razón, el deseo de tomar sus propias decisiones. Me parece que es una parte importante del cuento ya que es el momento en el que la princesa quiere tomar las riendas de su vida y hacerse mayor.

El final es distinto porque los niños, en la etapa de infantil, ven la identidad propia como algo muy importante, por eso he decido devolver a la princesa su identidad al completo.

Reflexión cuentos folclóricos (modificada 1)


Este bloque me ha servido para darme cuenta de los cuentos folclóricos no son esos relatos bonitos, en mayor o menor medida, que nos contaban nuestros padres antes de dormir o nuestras profesoras en el colegio. En cuento folclórico encierra muchas más cosas.
Lo primero que me ha llamado la atención en este bloque es comprender que los cuentos folclóricos no tienen moraleja, es decir, que caperucita roja no sirve para enseñar a los niños que no debemos hablar con extraños. Al reducir estos cuentos a una enseñanza estamos perdiendo muchos matices y sutilezas que nos aportan los cuentos.
Otra de las cosas que me han chocado a sido el hecho de comprender que estos cuentos no van dirigidos a niños. Normalmente lo que la gente conoce son las versiones adaptadas para niños, cuando estos cuentos en realidad están más orientados a adolescentes sobretodo en las versiones no adaptadas.
A decir verdad estos cuentos son increíblemente versátiles, ya que dependiendo de cómo estén adaptados se les pueden contar a niños de unas edades o de otras. Cuando busquemos un buen libro de cuentos folclóricos (o bien los textos en internet) debemos fijarnos en quien es el traductor y el adaptador. también hay que examinar como y porque se ha hecho la adaptación. son criterios muy importantes a la hora de escoger un buen texto, ya que no todos están bien adaptados o traducidos. 
La otra opción es adaptar nosotros mismos el cuento. A la hora de adaptar un cuento es muy importante saber para que edad lo estamos dirigiendo. En algunos de los cuentos, en las versiones antiguas, hay elementos que debemos omitir o cambiar dependiendo del público, por ejemplo no sería recomendable hablar de una relación de incesto en un aula de infantil. Las adaptaciones se suelen hacer para que los niños puedan entender estos cuentos de tal manera que hay veces que hay que cambiar el tipo de lenguaje. 
Para hacer una buena adaptación primero hay que analizar el cuento para conocer su estructura, las pruebas que tiene que superar el protagonista, los ayudantes, los oponentes y los dones. Siempre que se mantenga esto sigue siendo una adaptación aunque cambiemos los personajes, los lugares, etc. 
Otra de las características de estos cuentos es que fomentan la imaginación, por eso es muy importante tener en cuenta que no deberíamos usar imágenes a la hora de contarlos. 
En la sociedad actual estos cuentos son una herramienta muy útil en el aula. Los niños de hoy en día viven en una sociedad en la que todo está representado a través de imágenes. Sin embargo estos cuentos nos dan una oportunidad de potenciar su imaginación. 

domingo, 5 de mayo de 2013

Reflexión cuentos folclóricos


Este bloque me ha servido para darme cuenta de los cuentos folclóricos no son esos relatos bonitos, en mayor o menor medida, que nos contaban nuestros padres antes de dormir o nuestras profesoras en el colegio. En cuento folclórico encierra muchas más cosas.
Lo primero que me ha llamado la atención en este bloque es comprender que los cuentos folclóricos no tienen moraleja, es decir, que caperucita roja no sirve para enseñar a los niños que no debemos hablar con extraños. Al reducir estos cuentos a una enseñanza estamos perdiendo muchos matices y sutilezas que nos aportan los cuentos.
Otra de las cosas que me han chocado a sido el hecho de comprender que estos cuentos no van dirigidos a niños. Normalmente lo que la gente conoce son las versiones adaptadas para niños, cuando estos cuentos en realidad están más orientados a adolescentes sobretodo en las versiones no adaptadas.
A decir verdad estos cuentos son increíblemente versátiles, ya que dependiendo de cómo estén adaptados se les pueden contar a niños de unas edades o de otras.
Otra de las características de estos cuentos es que fomentan la imaginación, por eso es muy importante tener en cuenta que no deberíamos usar imágenes a la hora de contarlos. 

Simbología de los cuentos folclóricos


  • Los cuentos son populares.
  • Reflejan los sueños y deseos del pueblo.
  •  Reflejan la sabiduría popular.
  • No son infantiles.

Las conclusiones de los folcloristas son que el 90% de los cuentos responden a un mismo esquema:
La historia comienza en un núcleo familiar (N1). El protagonista sale de este núcleo y se ve obligado a superar una serie de pruebas durante un tiempo hasta que crea o encuentra un segundo núcleo familiar (N2).
Los folcloristas afirman que esto representa el paso de la niñez a la adolescencia, viaje iniciático, para aprender a vivir la vida adulta. Algunos lo relacionan con los ritos que se hacían en las distintas culturas para pasar a la vida adulta.
Las pruebas pueden ser positivas o negativas. Entre estas pruebas aparecen los ayudantes y los oponentes. Los ayudantes pueden ser reales o mágicos (cazador, hada madrina, gato con botas) su principal función es ayudar al protagonista sin resolver todo. Los oponentes son personajes que intentan hacer que el protagonista no consiga lo que quiere, pueden ser directos o indirectos (madrastra, lobo), son considerados como una oportunidad para madurar. También aparecen los dones, son objetos materiales o inmateriales que hacen que el protagonista desarrolle ciertas cualidades (espada-valentía, colgante-afectividad).

Breve historia de la literatura folclórica


La literatura folclórica no a interesado como ámbito de estudio hasta que Propp hizo su estudio. Si que ha habido distintas recopilaciones a lo largo del tiempo que recogen los textos por distintas razones pero no está sistematizado.

Finales del S XVII principios del SXVIII, durante el reinado del Rey Sol (Luis XIV). Todas las tardes había entretenimientos para la corte y especialmente para el rey. Cuando este descubrió los cuentos de “Las mil y una noches”, convirtió los relatos en el pasatiempo favorito. Los cuentos folclóricos entraron a la corte a través de las nodrizas o amas de cría, que les contaban cuentos a los niños. Charles Perrault, que quería cambiar la situación que se vivía en la corte, decidió crear una colección de cuentos. Se le considera un adaptador, no un recopilador, ya que cambió de manera intencionada los cuentos. A parte de contarlos en la corte, los publicó. Añadió una moraleja final en verso en la que explicaba cual era la enseñanza del cuento, convirtiéndolos así en paraliterarios moralizantes.

Primera mitad del S XIX en Alemania. Surge el Romanticismo que tiene una característica muy especial, el nacionalismo romántico. En Alemania se intenta discriminar lo que es propio alemán y lo que a sido adoptado. Los hermanos Grimm, que era académicos, recibieron la propuesta de una editorial de publicar un libro de cuentos folclóricos alemanes, para conservarlos de la manera más fiel posible, es decir, tal y como se contaban por el pueblo. Recopilan todos los cuentos como propios alemanes sin estar adaptados y los publican. Después de las numerosas quejas recibidas por la brutalidad que aparecía en algunos cuentos, se decide revisar los cuentos antes de la tercera edición y se eliminan las violaciones, los incestos, los asesinatos, etc. Aunque se eliminaron esos aspectos de los centos, se considera que esta recopilación es la mejor para estudiar el folclore europeo.

En esta misma época hay más gente que hace recopilaciones de cuentos. Un ejemplo es Hoffman que hacia recopilaciones a las que les ponía música (el Cascanueces y el Rey de los Ratones).

En España también surge el furor nacionalista. Cecilia Böhl de Faber es la única autora que se preocupa por el folclore infantil. Hace una recopilación de cuentos que firma como Fernan Caballero. No sólo hace publicaciones en formato libro, sino que parte de sus cuentos aparecen en publicaciones periódicas. No tiene tanto éxito como los hermanos Grimm, pero sirve de inspiración para otros autores que recogen y adaptan textos folclóricos, por ejemplo Becquer que utilizó leyendas populares como inspiración para sus leyendas.

En la segunda mitad del S XIX, Hans Christian Andersen comienza a publicar cuentos cortos, de autor o adaptaciones folclóricas, en la prensa, como medio para ganarse la vida. Él sí reconoce que escribe cuentos para niños. En los cuentos de autor Andersen denuncia a la sociedad de su época, “La Cerillera”. Uno de sus cuentos adaptados es “La Sirenita”.

En la etapa del realismo, España cuenta con dos recopiladores, Calleja y el Padre Coloma. Calleja tenía una editorial en la que se publicaban textos de autor (sin dejar firmar a los escritores) y adaptaciones (con criterios editoriales o de venta), Consiguió que estos textos fuesen baratos y con ellos los hizo llegar a mucha gente. El Padre Coloma escribía textos de autor y adaptó textos folclóricos para niños, desde un punto moralizante en valores y en la fe.

Después de los estudios de Propp ha habido mucha gente que se ha dedicado a estudiar el folclore, buscando siempre su estado más puro.

Clasificación de los cuentos por Propp:


Propp, antropólogo ruso, hizo una tesis de los cuentos folclóricos rusos para clasificarlos, “La morfología del cuento”. Recoge cuentos folclóricos por toda Rusia y los clasifica en cuatro categorías para poder analizarlos:
  • Mitos: mitos, leyendas hagiográficas(los protagonistas son santos o personajes religiosos), leyendas en general.
  • Cuentos de animales: cuentos en los que todos los personajes son animales. Suelen ser fábulas, de carácter paraliterario moralizante, tienen moraleja, los personajes representan vicios y virtudes humanas. Los animales representan roles humanos.
  • Cuentos de hadas (fairytales): cuentos de fantasía en el que aparece un personaje fantástico (ogro, hada, enano, lobo parlante, bruja,…), literatura fantástica.
  • Cuentos de fórmula: son cuentos que tienen que ser memorizados al completo o una parte para poder contarlos.